Compounding Women’s Problems, South-North Migration as a Means of Escaping Poverty in Africa, Nigeria as a Case Study

Bashir Olabode
University of Ibadan
Domingo, Octubre 1, 2017

Traducción por Ida María Ayala Rodríguez, Cuba

Rena Singer, de la revista American Christian Science Monitor (del 26 de febrero del 2002) estimó que 15 millones de Nigerianos (más de 1 cada 10 Nigerianos) viven fuera del país. Estas cifras son validadas por otras fuentes tales como Africa Action, donde recientemente se escribió que “nadie sabe las cifras exactas, pero se estima que tanto como 15 millones de Nigerianos viven fuera del país, en países vecinos en todo el continente africano, en Gran Bretaña y en toda la Mancomunidad Británica , en otros países europeos así como en muchos países asiáticos”.

Estos nigerianos, a quienes ahora se les refiere como los Nigerianos en la Diáspora están involucrados en diferentes actividades y prácticas profesionales en los países anfitriones llamados ‘nuevos hogares’. Algunas de estas profesiones son los servicios de salud, servicios bancarios y financieros, prensa y los medios de difusión, la educación, ingeniería, tecnología de la información, ciencias de la computación y deportes. También se encuentran en otras actividades como dueños de pequeños negocios, seguridad personal, conductores de ómnibus, taxis y trenes, etc.

En este trabajo se utilizará a Nigeria como estudio de caso sobre la migración Sur – Norte. En el trabajo también se tratará de definir quién es un profesional, e identificar un denominador común de qué hace a una persona un profesional; se tratará de definir migración y pobreza con vistas a ubicar a un profesional dentro de la diáspora en un entorno globalmente aceptable de entendimiento y estructura. Finalmente, se describirá el efecto a largo plazo de la migración Sur – Norte, o fuga de cerebros, respecto a las mujeres.

DEFINICION DE TÉRMINOS

Nigeriano: en el contexto de este trabajo, la palabra nigeriano se refiere a cualquier persona nacida en o fuera de Nigeria o con parentesco nigeriano.

Profesional: cualquier persona involucrada o que trabaje en cualquier esfera que cumpla con el siguiente criterio de la clasificación de Downie (1990): debe tener años de formación, tener un cuerpo supervisor de calificación de aceptación, y que negocie el pago y las condiciones de trabajo para sus trabajadores, que imponga una disciplina, debe tener un código de ética, y una convención anual.

Diáspora: se refiere a cualquier grupo o población étnica que resida en otras tierras o países diferentes de su lugar de origen.

La historia del hombre es abundante en ejemplos de movimientos migratorios dentro y fuera de sus límites territoriales. Estos movimientos implican una separación de la organización de actividades en tiempo y espacio. Este fenómeno se denomina migración, aunque no todos los movimientos espaciales se califican como migración. La migración, como uno de los tres procesos principales poblacionales (junto a la fertilidad y la mortalidad), es menos valorada y de más difícil evaluación, aunque sus efectos permanecen profundos. De ahí que Weeks (1992) afirme que la migración puede alterar profundamente una comunidad o todo un país en corto tiempo. La estabilidad socio – económica y el desarrollo de cualquier país por lo tanto depende, en gran medida, de su composición poblacional y la dinámica de distribución de su población.

Esto le da crédito al estudio de la migración internacional, que comprende el cambio de residencia dentro de las fronteras internacionales. Las causas fundamentales de la migración de África a países desarrollados del mundo es la pobreza.

Pobreza: un fenómeno de escala mundial, que asola cada nación del mundo, aunque es más pronunciado en algunos países que en otros. Se ha convertido en tal problema que un gran número de estudios e informes han sido documentados para enfrentarlo. La pobreza puede ser absoluta o relativa. La pobreza absoluta re relaciona a la falta de requerimientos mínimos para la subsistencia de las personas o familias, mientras que la pobreza relativa es el estado en el cual las provisiones de bienes o servicios para las personas o familias son más bajos que los de otras personas en una sociedad particular.

PRESUPUESTOS TEÓRICOS

Es importante sustentar un trabajo de esta naturaleza con teorías relevantes. En esto ayuda el reconocer trabajos previos hechos en esta o en otras áreas relacionadas, lo cual nos indica un sendero para encaminar nuestro trabajo, al final del cual algunas de las teorías pueden ser desafiadas o sostenidas basadas en la nueva información que se obtenga.

El primer supuesto teórico de este ensayo es la teoría de la Responsabilidad Social , que surgió en los Estados Unidos alrededor de la década del 1940 y fue previamente asociada y aplicada sólo a los medios de difusión. Sin embargo, como resultado del aumento del poder de las profesiones y los profesionales, la teoría comenzó a ser aplicada a todas las profesiones y profesionales en las diferentes esferas de la actividad humana, metamorfoseándose en responsabilidad social corporativa en los sectores de negocios y empresarial. Los supuestos básicos de la teoría, como se aplica a las profesiones, es que los profesionales tienen una función social más amplia más allá de del deber de comentar y contribuir con las políticas y el bienestar públicos.

Los profesionales deben aceptar y cumplir ciertas obligaciones a su sociedad. La sociedad y el pueblo tienen derecho a exigir altos estándares de desempeño de los profesionales.

El segundo presupuesto teórico que sustenta este ensayo es la Teoría del Desarrollo . Al igual que la teoría de la responsabilidad social, la teoría del desarrollo fue originalmente aplicada solo a la práctica de los medios de difusión. Fue formulada como resultado de la discrepancia en lo que se esperaba de los medios en los países en vías de desarrollo, comparado con los países desarrollados. Esta teoría fue por lo tanto considerada como la más apropiada y conveniente pues tomaba en consideración las necesidades de desarrollo de los países en vías de desarrollo. Tales expectativas no se aplican solamente a los medios de difusión, sino también a las profesiones. La teoría del desarrollo propone que las profesiones deben aceptar y desarrollar tareas positivas de desarrollo. A la luz de esto, en este trabajo se asumirá que los profesionales nigerianos en el mundo desarrollado pueden contribuir a la construcción de una nación.

ANÁLISIS DE LA LITERATURA RELACIONADA

Ajibewa y Akirinade (2003:3) identificaron algunos de los factores que estimulan la migración sur – norte o la fuga de cerebros que incluyen el creciente desempleo o el estancamiento del subempleo o una disminución en los ingresos de los empleados; desaparición de la seguridad en el trabajo; creciente pobreza; reducción del acceso a los servicios de salud, la educación, transporte público, la vivienda; la eliminación de los beneficios públicos y redes de seguridad para aquellos sin acceso al empleo; creciente marginación y exclusión. Se añade que ellos también admiten que hay otros elementos que provocan la movilidad demográfica, tales como el desarrollo en las comunicaciones, el transporte y la tecnología, que han facilitado el desplazamiento.

Al escribir sobre la importancia de la diáspora, Ninian Smart, citado por Vertovee y Cohen (1999:288-290) concuerda y dice: En muchas de estas diásporas hay un elemento de exilio. En algunos casos son las duras realidades económicas en las cuales las comunidades ultramarinas se han desarrollado; en otros casos la persecución política ha llevado a las personas al exterior. Se añade que hay personas sin grandes presiones económicas que han emigrado en busca de oportunidades económicas. Smart continúa afirmando que en los últimos veinticinco años ha sido importante una nueva dinámica: viajar se ha tornado más fácil, por lo que las comunidades de bajo nivel económico pueden mantener contacto cultural con la patria con más facilidad.

Nigel Harris (1985:85), citado en Ajibewa and Akinrinade (2003:3), afirma que el incremento de la emigración es inevitable en un mundo económicamente en vías de integración, que se caracteriza cada vez más por el aumento de la desigualdad entre las naciones ricas y pobres. Ajibewa y Akinrinade (Ibíd.) también citan la tesis de Lenin, que plantea que la migración es una función de la ley del desarrollo desigual causado por el capitalismo, y que el alto nivel de desarrollo tecnológico alcanzado por los países industrializados confiere a su pueblo, y a los trabajadores en particular, un alto nivel en el ingreso per capita, lo que atrae a los inmigrantes de países menos desarrollados.

Nigeria es uno de esos países en vías de desarrollo con una alta migración de población en la diáspora en todo el mundo. Esto, sin embargo, no ha sido siempre así. De acuerdo con Kombo Mason Braide (2003), antes del final de la primera guerra civil nigeriana (1967 – 1970) a pesar de la política de acción afirmativa del gobierno de L. B. J. muy pocos nigerianos decidieron decidir permanentemente en los Estados Unidos de América, principalmente por el racismo institucionalizado, y el evidente nivel del crimen en ese país. La afirmación de Kombo capta exactamente las condiciones que prevalecían en el momento en que Nigeria presenció el auge del petróleo durante la década del 1970; el desarrollo de la infraestructura era un asunto prioritario para el gobierno en esa época; las universidades eran aún centros de excelencia y los estudiantes eran reclutados por compañías y organizaciones aun cuando todavía se encontraban en su ultimo año de estudios. Fue en esta época que el gobierno nigeriano se le acreditó la frase de que ‘el dinero no era el problema de Nigeria, sino cómo gastarlo’.

Los nigerianos en esta época solo salían fuera del país por vacaciones y por estudios. La situación tomó una tendencia al descenso en los 80 y 90, cuando la depresión económica impactó a Nigeria, unido a una agitación política y social generalizada. Estos períodos también presenciaron represivos regímenes militares sucesivos, que empobrecieron en gran medida a los nigerianos y de esta forma les abrió las compuertas al gran éxodo.

Prosigue Braide (Ibíd.) diciendo que, siguiendo a una larga sucesión de rapaces autócratas militares en Nigeria, la mayoría de los nigerianos que se fueron (para los Estados Unidos de América, y a otros países) lo hicieron fundamentalmente por la gran frustración ante el desfavorable e insostenible ambiente generalizado en Nigeria, como en su época lo fue para los inmigrantes italianos e irlandeses que abandonaron Italia e Irlanda por los Estados Unidos, particularmente durante épocas de prolongadas catástrofes nacionales (como plagas y hambruna).

Durante estos períodos también muchos nigerianos que originalmente habían ido a estudiar en el exterior, con la esperanza de volver a Nigeria para completar sus estudios nunca hizo así, y decidió quedarse en sus nuevos países de adoptivos. Las perspectivas de Braides son apoyadas por Ajibewa y Akinrinade (Ibíd.), quienes dicen que el régimen de Babangida en Nigeria (1985–1993) contribuyó a la masiva emigración de nigerianos a otras tierras de dos formas. Primero, la introducción del Programa de Ajuste Estructural (SAP) estimulado por el FMI, y segundo, que el régimen provocó una masiva emigración de ciudadanos nigerianos con su deshonesta implementación de su programa de transición política, que no consiguió alcanzar su esperada conclusión después de más de ocho años, y del gasto de miles de millones de nairas.

Ajibewa y Akinrinade (Ibíd.) también dan otras razones para la movilidad demográfica y el desarrollo humano, como el síndrome de la fuga de cerebros, la búsqueda de movilidad económica y social de los profesionales en varias esferas; la búsqueda de oportunidades de formación y educacional por muchos jóvenes, como consecuencia de la destrucción de los sistemas educacionales en muchos estados africanos. De acuerdo con estos autores, estas últimas categorías de profesionales han buscado residencia en países fuera del continente, fundamentalmente en Europa y América del Norte.

RAZONES PARA LA MIGRACION SUR – NORTE /
RAZONES PARA ABANDONAR NIGERIA

La mayoría de los nigerianos abandonaron el país con propósitos educacionales; pero sería importante distinguir entre aquellos nigerianos que abandonaron Nigeria en las décadas de los 1960, 70 y 80 únicamente con el objetivo de estudiar en el exterior, y aquellos que salieron más tarde, que más bien fueron forzados a abandonar Nigeria por el empeoramiento de las condiciones económicas. Estos últimos, sin embargo, necesitaron adquirir nuevas habilidades en sus nuevos países adoptivos por medio de recalificación y adquisición de mayor instrucción para poder funcionar efectivamente en los nuevos países. Otra característica distintiva entre las dos categorías de emigrantes nigerianos es que aquellos que abandonaron Nigeria en las décadas de los 1960, 70 y 80 solamente con el propósito de adquirir educación occidental con vistas a retornar a Nigeria más tarde, sus gastos estaban sufragados en aquella época por el gobierno de Nigeria o por el país anfitrión, bajo uno de sus programas de becas, subsidio o ayuda estudiantil (los cuales aparentemente han cesado o se han tornado más competitivos); o estaban solamente subvencionados por sus familias, quienes podían remitirles dinero, porque en aquellos momentos la economía nigeriana era bastante fuerte y estable, y la moneda nigeriana (naira) era todavía fuerte, o casi más fuerte que el dólar o la Libra Esterlina. Los que emigraron más tarde por su parte abandonaron Nigeria en un momento de depresión económica y tuvieron que trabajar o delinquir para poder mantener a sus familias en su país de origen, y mantenerse ellos mismos (incluyendo el costo de la matrícula).

Este último período presenció un revés en el futuro, si tenían alguno, tanto para los emigrantes como para sus familias. Esto es consistente con lo que Bride (Ibíd.) escribió en lo concerniente a los emigrantes nigerianos:

“Para los emigrantes nigerianos, el objetivo primario para la emigración fue la supervivencia (no el avance educacional, como la mayoría de los primeros inmigrantes nigerianos)

En la mayoría de los casos el costo financiero, material, emocional y físico de abandonar Nigeria fue desproporcionadamente alto, considerando sus bajos ingresos, pocas oportunidades de empleo, movilidad laboral casi nula, la creciente inflación y procedimientos inhumanos en la aplicación de visas. Para algunos de los que abandonaron Nigeria por ‘mejores oportunidades’ en los Estados Unidos, la Unión Europea , el Medio Oriente, Sudáfrica, las amargas memorias de aquellos lúgubres momentos en sus vidas (durante los rapaces regímenes dictatoriales de Buhara, Babangida, Shonekan, Abacha, y Abubakar) no pueden ser borrados fácilmente. Ellos están simplemente resentidos, y con razón.

En 1984, el gobierno militar de entonces de Buhara y Idiagbon, conscientes del creciente fenómeno de la emigración masiva, así como del desarrollo de la emigración masiva, y de las consecuencias del síndrome de la fuga de cerebros en el desarrollo socio – económico de Nigeria, montaron una serie de campañas en los medios de difusión, con el objetivo de promover el nacionalismo y el patriotismo y disuadir a los Nigerianos de abandonar el país. Un popular actor nigeriano (Enebeli Elebrewa) fue designado para desempeñar el papel de ‘Andrew’, un aspirante a inmigrante que más tarde vio razones para no abandonar el país. Si bien la serie televisiva fue popular en Nigeria, no obtuvo los resultados esperados.

UNA PERSPECTIVA DE GÉNERO DE LA MIGRACION SUR – NORTE

Como se dijo anteriormente, la pobreza tiene una perspectiva de género en la migración Sur – Norte, y de hecho, la pobreza tiene una tendencia de género (UNDP, 190). Pero a pesar de la comunidad de experiencias de las mujeres en todo el mundo, la subordinación sociocultural de las mujeres en las naciones del tercer mundo, incluyendo Nigeria, hace su peso más terrible (Olutayo, 1996). Los hombres todavía golpean a sus mujeres impunemente (Udegbe y Omololu 1997). Los hombre cometen bigamia pero las mujeres se les disuade de tomar acción legal. Los hombres violan a sus mujeres pues las perciben como una de sus propiedades, para ser utilizadas como al dueño le parezca; la mutilación genital todavía es práctica común sin tomar en cuenta los sentimientos de las personas (Ebomoyi, 1987; Owumi, 1994); las mujeres son forzadas a casarse a edades muy tempranas contrario a sus deseos, lo cual resulta en una fístula vesico-vaginal (VVF), y después las dejan a su propia suerte (Balogun, 1995). Las viudas no son bien protegidas por la ley (Potash, 1986), son, al decir de un Juez retirado de la República de Nigeria, tratadas como adquisiciones en algunas comunidades nigerianas, y así sucesivamente.

Por añadidura, el analfabetismo en la mujer adulta es más alto en los países en vías de desarrollo que en los países desarrollados. Por ejemplo, “la proporción de la población (femenina) con más de 15 años no pueden, incomprensiblemente, leer ni escribir una simple oración de su vida diaria”, como se define el analfabetismo en el Informe sobre el Desarrollo Mundial (1995:231). En Nigeria es de un 61%, mientras que en la mayoría de los países desarrollados es de menos de un 5% y algunos era de 0% en 1990. Sólo el 17% de la población femenina tenía educación media en Nigeria en 1999, mientras que países más desarrollados tienen no menos del 70% de su población femenina en esta categoría. El índice de mortalidad materna para Nigeria fue de 800 por 1000 nacidos vivos entre 1988 – 1993, muy distinto de los índices de la mayoría de los países desarrollados, en los que la mortalidad materna es casi inexistente.

Con estos, entre otros, es evidente que el status de subdesarrollo o de pobreza de Nigeria no es independiente del bajo status de las mujeres en ese país. Dado que su nivel de educación es bajo, ellas no pueden contribuir significativamente a la economía capitalista, y mucho de su contribución no puede ser calculada como parte del producto interno bruto. De hecho, el trabajo de las mujeres no es “trabajo”, al no ser remuneradas por la mayoría de lo que hacen. Es por esto que Rowbotham (1992) afirmó que mientras las mujeres hacen alrededor de los dos tercios del trabajo del mundo, ellas reciben menos de una décima parte de los ingresos de todo el mundo. A pesar de que ellas producen la mayor parte de las cosechas de alimentos, especialmente en los países en vías de desarrollo, y hacen el grueso de la elaboración de esos alimentos (Asworth y Bomeya, 1988), ellas ganan poco o nada comparado con los salarios de los hombres. Ellas tienen acceso desigual a la nutrición, salud, entre otros. Unido a todos los problemas ya mencionados que enfrentan las mujeres de los países del tercer mundo, está el problema creado por la migración Sur – Norte, lo que hace el peso que recae sobre las mujeres más intolerable.

Nigeria es una sociedad patriarcal. Por patriarcal Gray (1982:19) entiende “una cultura prejuiciada de tal forma que los hombres son altamente valorados y las mujeres son valoradas en menor medida; o en la cual el prestigio de los hombres es alto y el prestigio de las mujeres es bajo. En Nigeria la cultura patriarcal hace difícil para las mujeres apreciar sus derechos; especialmente allí donde las mujeres y sus parejas tienen poco o ningún nivel cultural. Dentro del matrimonio se espera que las mujeres obedezcan a sus maridos, y es culturalmente aceptado que la desobediencia merece ser castigada. Esto hasta está reconocido en el código penal que se aplica en el norte de Nigeria.

Los hombres tienden a tener poder de decisión en la familia. En una situación donde la familia ha sido golpeada por dificultades económicas, el hombre, que tiene el mando del hogar, puede decidir irse del país, y dejar a la mujer y los hijos. En realidad no está culturalmente permitido para las mujeres emigrar fuera del país y dejar a sus esposos.

Al llegar a su nuevo lugar de residencia, la mayoría de los emigrados olvidan las familias que dejaron atrás en su país, por el desafío al que se enfrentan; en ese momento la vida no es “color de rosa”, como ellos originalmente pensaron, pues algunos de ellos son emigrantes ilegales. Ellos hacen cualquier cosa por asegurar la residencia permanente, tales como casarse con una ciudadana de ese país. En esta etapa ellos no desean volver a su país de origen, y dejan a la esposa al cuidado de de los hijos, a pesar de la gran pobreza con la que esa(s) esposa(s) tiene(n) que batallar.

Anterior a esta etapa, cuando la red de la familia extendida todavía funcionaba, los problemas y dificultades de las mujeres hubieran sido atendidos por los miembros de la familia extendida. Pero este tipo de familia ha desaparecido, debido a la modernización y la ‘occidentalización’. La situación es más extrema en el caso de las mujeres en la purdah, a quienes no se les permite salir, ni trabajar, ni visitar instalaciones de salud, ni obtener cuidados pre- o post- natales, ni asistencia en el parto. Esta es una de las razones por las que las mujeres, particularmente en el norte, paren en la casa, con o sin asistencia. Tales restricciones al acceso de las mujeres a los servicios de salud tienden a obstaculizar el que los problemas sean detectados a tiempo, lo que contribuye a la mortalidad materna. Sorprendentemente, en algunos establecimientos de salud se requiere el consenso del esposo antes de llevar a cabo operaciones que puedan salvar la vida de una mujer. De la misma manera, aunque la esterilización es legal en Nigeria, el permiso del esposo es invariablemente necesario para la esterilización de la mujer. En una situación en la que el esposo ha emigrado hacia el norte, la vida de la esposa está usualmente en peligro. Esta doble moral subordina aún más la posición de la mujer.

Aún más, surge una situación en la cual la mujer en la purdah, debido a la difícil situación económica, y porque el esposo emigrante la ha abandonado, se verá forzada a enrolarse en la prostitución, tanto local como internacional (tráfico de mujeres). Esto con el tiempo termina entrando en contacto con las enfermedades de trasmisión sexual, tales como el HIV/SIDA, lo que en parte explica las razones de por qué las mujeres que viven con el HIV/SIDA sobrepasan la cifra de hombres con el virus. El hecho de que se espera que el hombre sea el que mantenga a la mujer y los hijos ha resultado en que las mujeres nigerianas vivan una vida de indulgencia, y sean completamente dependientes de sus esposos para su manutención; como la supervivencia de los hijos depende en gran medida de la ingeniosidad de las mujeres, particularmente en hogares de muchos hijos, por lo tanto la mujer enfrenta muchos problemas después que el esposo ha emigrado al norte.

CONCLUSIONES

En este trabajo he tratado de analizar cómo la pobreza engendra la migración desde Nigeria hacia el norte. Me he esforzado en explicar cómo las mujeres son doblemente confundidas por este tipo de migración; en identificar los retos que estos emigrantes enfrentan. La tendencia creciente de profesionales nigerianos que emigran todavía continúa. Esto es así porque la existencia en Nigeria de difíciles condiciones económicas y otras variables que llevan a los profesionales a buscar mejores oportunidades fuera del país. Es mi opinión que el gobierno de Nigeria no puede hacer mucho por frenar el flujo de capital humano, también conocido por fuga de cerebros. Con el advenimiento de la globalización, más rápidos medios de comunicación y más fácil acceso a viajar, los profesionales nigerianos, como sus homólogos en otros países, continuarán beneficiándose con mejores oportunidades que puedan existir en otros países. El trabajo en el contexto de la globalización es un recurso migratorio, lo cual por lo tanto parece ser la motivación principal de estos profesionales, quienes tienden a considerar su residencia fuera del país como una ganancia para Nigeria, en vez de una fuga de cerebros. Sin embargo, el gobierno nigeriano sólo puede buscar formas de construir una relación viable y satisfactoria, así como una afiliación, con estos profesionales en la diáspora.

Igualmente, el gobierno debe enfrentar la corrupción y debe hacer esfuerzos serios e intensivos para protegerse de los conocidos delincuentes de quienes es ampliamente conocido que se han robado miles de millones del tesoro gubernamental y los han guardado en cuentas bancarias en el exterior. El gobierno debe: proveer seguridad a las vidas y propiedades; proveer servicios e infraestructuras sociales; ofertar trabajo y seguridad social; crear un ambiente estimulante; formular políticas orientadas hacia el pueblo; hacer de la tecnología una fuerza promotora del futuro de Nigeria; mantener y respetar el imperio de la ley; erradicar la pobreza, las disputas y por lo tanto cualquier elemento que pueda llevar a las protestas. Si el gobierno puede implementar todas las sugerencias mencionadas, muchos emigrados retornaran al país y muchos se refrenarán de la tentación abandonar su patria. El regreso de los emigrados puede contribuir significativamente el desarrollo de su país, basado en la experiencia acumulada.